
Arte Plumario Mexicano
Este arte, en su epoca, fue sin duda una de las mas finas representaciones culturales en la era pre-Conquista! La perfecta tecnica que los amantecas practicaban para la elaboracion de distintas piezas artesanales fue tal que los mismos espanoles quedaron sorprendidos al ver tal elaboracion.
“ Cosa maravillosa en cuanto a la perfección que excede todo ingenio humano y que es digna de ser presentada a Principes, Reyes y Sumos Pontifices”, expreso fray Geronimo de Mendieta y otros comentarios de esta indoles se han encontrado de diferentes frailes y conquistadores. El propio Hernan Cortez afirmo que lo de la pluma " ni de cera ni en ningun bordado se podria hacer tan maravillosamente"
El origen de este arte no es preciso, pero puede pensarse que quienes tenian a la mano una gran variedad de aves, hubiesen tenido acceso a una variedad de plumas preciosas que utilizarian para elaborar tan extraordianrias obras de arte. Esto puede
deducirde por los frescos, estelas y bajorrelieves que han sobrevivido al deterioro del tiempo y muestran imponentes tocados de largas plumas que eran usados por personajes importantes.
Se ha mencionado el centro pre-Hispanico de Tula como el lugar de origen de este arte, sin embargo no existen hasta el momento pruebas arqueologicas que lo demuestren haci. Lo que si se a demostrado es que fue el Emperador Moctezuma, entre los Mexicas, y que significa “ flechador del cielo “ , quien impulso el desarrollo de esta tarea, incluso, aumentando el tributo de pluma que rendian los pueblos y creo el barrio de Amantla, en donde se colocaria a estos artesanos. La pluma era muy apreciada por Los Aztecas, tanto que fue objeto de estricto tributo a la Ciudad de Tenochtitlan, la muestra de esto la encontramos en el Codice Mendocino, donde se muestran los tipos de plumas y productos manufacturados con dicho material. Debemos recalcar que en esos tiempos las aves no se lastimaban solo se recogian las plumas que mudaban o se le quitaban de las areas del cuerpo de la ave, donde no las nesecitara tanto. Solia hacerse con este material indumentarias y objetos variados como capas, mantos, tocados, brazaletes, moscadores y chimallis ( escudos), siendo este ultimo
donde se mostraba mejor la destreza y belleza con que se pegaba la pluma. Varios cronistas describen como se hacia este arte, pero fue Fray Bernardino de Sahagun quien mejor puntualiza la tecnica de los amanteca.
De acuerdo al articulo publicado por la prestigiosa revista " Mexico Desconocido" publicado en Septiembre del 2005,
muy al principio de los años treinta, la paz de la república se iba logrando en base a un esfuerzo gigantesco, que en ocasiones, por horas, amenazaba con perderse y hacer regresar al país a uno de los periodos históricos más difíciles; en aquellas condiciones, el que un hombre de ciencia hubiera descubierto un extraordinario objeto hecho de plumas en la época prehispánica, y que había logrado mantenerse casi intacto a lo largo de por lo menos cuatro siglos, era un acontecimiento que a nadie le quitaba la respiración.
Parece que fue en el año 1933, cuando Don Rafael García Granados encontró, en el Edo. De Hidalgo, este famoso mosaico de pluma que estaba cubriendo un cáliz en una pequeña iglesia. Su estado de conservación es notable. Si este descubrimiento se
hubiera llevado a cabo en nuestros días, la noticia de tal hallazgo se hubiera difundido por todo el mundo.
De acuerdo a Francisco Manuel Palmas Lagunas, en su articulo titulado " signos del Tiempo" publicado en la prestigiosa revista "Mexico Desconosido", el arte plumario tambien fue un metodo de evangelizacion durante los tiempos de post-Conquista.
"Con la llegada de los primeros evangelizadores el arte del mosaico de pluma sufrió un gran cambio, pues a falta de pintores se utiliza temporalmente la destreza de los amantecas, para elaborar cuadros con imágenes católicas que adornan las paredes y retablos de los templos. En la época colonial, este oficio se continuo labrando con finura durante algún tiempo, era en Patzcuaro donde mejor se hacía, según lo subrayan algunas Fuentes. Sin embargo, para el siglo XVIII, Clavijero da cuenta que esta labor cayó en deterioro: “ Yah ace mas de dos siglos que no se trabaja con la perfección de los antiguos”. Hacia 1921, el naciente nacionalismo revolucionario propicio la revalorización de las artesanías, lo que condujo a la primera gran exposición de Arte Popular Mexicano, a cargo del pintor Gerardo Murillo, mejor conocido como Dr. Atl, quien en el catalogo de la mencionada muestra, comento sobre el arte plumario: “ ningún producto actual puede una idea de este arte desaparecido”.
Lo Que El Tiempo Se Llevó
Gracias a códices y crónicas tenemos conocimiento de una gran variedad de objetos de pluma, sin embargo por su naturaleza perecedera pocos han llegado hasta nuestros días. Hasta el momento solo se conocen nueve trabajos prehispánicos, de los cuales, dos están en México. El primero es un escudo localizado en el Castillo de Chapultepec; el otro, un pequeño disco de plumas o tapa cáliz, que fue localizado en una iglesia del Estado de Hidalgo, por el investigador García Granados, que se resguarda en el Museo Nacional de Antropología.
Las otras piezas están distribuidas en diferentes museos de Europa. El más importante de todos, el apanecayotl (penacho) de Moctezuma, se conserva en el Museo Etnográfico de Viena, junto con un abanico y el chimalli de Ahuizotl, la pieza más fina y mejor conservada. En Stuttgart hay otros dos escudos. La lista se complete con un manto de Berlín y una capa de pluma enlazada en Bruselas.
De mosaicos coloniales sobreviven numerosos ejemplares en distintos museos como el Castillo de Chapultepec, el Museo del Virreinato, el Soumaya, entre otros, además de colecciones particular. En Madrid hay doce mosaicos de pluma en el Museo de América. Existen también en Europa dos mitras bellamente adornadas, una en Florencia, y otra en el Museo de El Escorial, España. De gran maestría es también una adarga mandada hacer para Felipe II, que reposa en la Real Armería de Madrid.
En Busca del Resurgimiento
Actualmente este arte se resiste a morir, ejemplo de ello son los cuadros realizados desde hace décadas por la familia Olay en Tlalpujahua, Michoacán, otro amanteca moderno es Aurelio Franco, pero de él se ha perdido la pista desde hace unos anos; Eliseo Ramírez, en Xochimilco, también ha empezado a recrear este oficio; y en Puebla se tiene conocimiento de un artesano mas, de nombre Juan Carlos Ortiz.
De acuerdo a wikipedia, en culturas como las precolombinas este tipo de tradición esta profundamente marcada por costumbres ancestrales y míticas por medio de las cuales el contacto entre el hombre y la naturaleza se da por medio del rol que sea asumido por el usuario de la prenda. Por ejemplo en algunas tribus entre los indios amazónicos los participantes en rituales y danzas toman cualidades del ave con la que decoren sus atavíos. Fueron famosos por sus tocados los indios americanos con hermosos arreglos en plumas de águilas y cuervos; en este grupo encontramos a los apaches y los cuervos (Crow) (con arreglos similares a pendientes). En México fueron famosos los aztecas por sus tocados en pluma de quetzal (primera pluma en ser comercializada en América Precolombina). Los mayas por su parte combinaron las plumas de quetzal con arreglos de jade y obsidiana que es posible ver en varios museos del mundo.
Recordemos que para la mayoría de culturas de meso América las aves y en especial el quetzal eran seres sagrados por tener la capacidad de volar eran asociados a los dioses del viento como Quetzalcoatl (cuyo nombre significa serpiente emplumada). En el Hawái son famosas las capas elaboradas con miles de plumas de aves propias de la isla eran un simbolo de dignidad, espiritualidad y poder de los jefes tribales de la isla.
Guerrero
Casco de Centurion Romano
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En algunas culturas como la azteca además del significado ritual y religioso los guerreros se asociaban a un tipo particular de animal; este es el caso de los guerreros águila aun hoy famosos entre el imaginario colectivo mexicano (como es obvio iban ataviados con plumas de águila). Entre los indios caribe y guajiros de Colombia era conocida la costumbre de usar el numero de plumas en sus atavíos según el numero de enemigos eliminados en combate. En otras parte del mundo y hasta bien entrado el renacimiento los guerreros tenían como costumbre ir engalanados con penachos elaborados en vistosas plumas. Son famosos los cascos de centuriones romanos y de caballeros medievales por sus hermosos arreglos.